El término «fringe» se refiere a los proyectos y tokens alternativos o menos conocidos del mundo cripto, que existen fuera de las monedas principales como Bitcoin y Ethereum. Estos proyectos suelen buscar resolver problemas específicos o explorar ideas innovadoras que podrían no tener una gran acogida. Los inversores pueden encontrar rentabilidades potencialmente altas en los tokens fringe, pero estas conllevan riesgos significativos debido a su volatilidad y menor liquidez. Muchos proyectos fringe pueden carecer de un historial probado o de un amplio apoyo de la comunidad, por lo que es fundamental realizar una investigación exhaustiva antes de invertir. El ámbito fringe también puede incluir tecnologías experimentales, casos de uso únicos o modelos de gobernanza no convencionales. Si bien algunos proyectos fringe pueden llegar a tener éxito, otros pueden fracasar o ser abandonados. Por lo tanto, los participantes deben actuar con cautela y comprender los riesgos inherentes.